La verdad es que estaba yo pensando si escribir algo o no sobre el dispositivo que ha lanzado Amazon para leer libros digitales (el Kindle), y me encuentro con que alguien con más talento que yo lo ha explicado mucho mejor que yo.

No hace tanto que un directivo de una importante editorial, a la que le pregunté por el impacto de la piratería en sus ventas, y sus expectativas al respecto, me acercó un libro recién impreso y me dijo: "Huele. Tócalo. Esto no se puede piratear. Al menos de momento". Tenía razón, claro. Al final esto va de la experiencia de usuario, como tantas otras cosas. Cuando la técnica haga que la experiencia de usuario sea equivalente a la de un libro en aquellos factores que gusten a un grupo de usuarios significativos en número o en influencia, empezará a llamar la atención ver a la gente que lo usa.

¿Y el Kindle tendrá éxito? Ni idea. No lo he tocado, con lo que no puedo opinar de la experiencia que presta. Probablemente mi percepción sobre esa experiencia tampoco será relevante, porque no sé si el perfil de usuarios que en el futuro introducirán la costumbre de usar un lector digital será mi perfil de usuario.

Eso sí, habría un par de temas que serían de comentario sobre el post de Arcadi. Primero la experiencia de usuario del móvil/moleskine. Si quiere una buena, buena, le puedo recomendar el mismo dispositivo que yo uso o este otro que me han dicho que es espectacular. Es menos de presumir que su N95, pero como libreta os aseguro que no tiene precio.

Y de todas maneras quizá sea buena idea recuperar para las aplicaciones web el conocimiento de un siglo sobre tipografía, paginación, tamaño de las columnas, etc, como ha hecho el NY Times en su Times Reader (ojo, de pago tras 30 días). O si quieres ver una buena digitalización de un libro clásico, a lo mejor no le molesta ver esto, que ha hecho la British Library. Las páginas no crujen y no se llega a oler el papel, pero en las hojas finas se transparenta un poco el reverso.