Yo creo que esto es digno de un artículo de Josu Mezo en Malaprensa. En el mismo artículo

Youtube, de mecenas del 'creador anónimo' a fiel aliado de la industria audiovisual | elmundo.es

se asegura (en el titular) que es un fiel aliado de la industria audiovisual, y al mismo tiempo (en el primer párrafo) “que está obligando a la industria audiovisual a reinventarse contra su voluntad”.

Manda narices, el aliado fiel. No es que el periodista haya estado fino, ¿no?

También dice que “no son parásitos”, y que en realidad son “la plataforma para grandes contadores de historias anónimos”, pero en la lista de los veinte más vistos de hoy me encuentro 13 vídeos capturados de la TV y subidos por un usuario que parece no tener los derechos, un vídeo que se puede considerar creación independiente y seis vídeos que deberíamos ver como marketing de un canal de TV tradicional.  Pero es que en los segundos veinte más vistos se mantiene una proporción parecida, y en la tercera, cuarta y quinta pantallas.

¿Qué sería de este servicio sin las capturadoras? ¿De verdad la industria audiovisual va a cambiar por un sistema como este sin que ningún abogado intervenga? ¿De verdad es imposible controlar que se suban vídeos indebidos? ¿Y cómo lo hacen otros?