Hace años, un chaval de menos de 20 años, medio vestido de cualquier manera, gafas de cristales gordos, andaba con su tío por la calle. El tío, todavía asombrado por la pericia del muchacho unos minutos antes con un ordenador, le dice algo como: “Y cómo avanza la humanidad, ¿eh, chico?”. El chaval suspira, mira a lo lejos y responde: “avanza la tecnología, tío, que el ser humano se sigue matando igual”.

Esta escena es lo que se me viene a la cabeza cuando he leído estos artículos: El rincón de Pacotto: Periodistas del siglo XXI y también Periodistas de primera.

Y me lo recuerda por varios conceptos: porque son los chavales de la Facultad los que sí saben dónde está el periodismo y dónde están los nuevos medios, incluso dónde termina el periodismo. Porque ha sido un profesor, orgulloso de sus alumnos y humilde de sí mismo, el que me ha enseñado a mí mi propia postura sobre esto que llaman Nuevo Periodismo, y que en definitiva es muy parecido a lo de la TV 2.0 y a lo de tantos otros que confunden las posibilidades técnicas con la esencia del arte. Porque es un arte y un trabajo lo de hacer periodismo, y sólo aprendiendo la técnica y practicando mucho se llega a dominar, más allá del cinismo imperante (que probablemente tiene más que ver con la política y con un modelo de negocio puesto en un reto que con otra cosa).

Y, al fin, me he acordado de al frase porque tristemente los de image siempre siguen matando (o haciendo lo posible). Todos con la Universidad de Navarra. Manos blancas.