Llevo unos días dándole vueltas a la intersección entre la TV y las redes sociales, cuando me encuentro con este post. 

Hector Milla: Facebook: Red Social en Alta Definición

Algunas cosas que pienso:

  • La TV analógica era lo más parecido que podríamos tener a una red social antes de internet. Era lo que todos mirábamos, a la vez. En casa, uno tenía a su familia. Y, al día siguiente, uno sabía que sus amigos habían visto V, o Mazinger, el fútbol. Era una red social en cuanto a que era mayoritariamente lo que compartíamos. Ya he citado varias veces la frase de Carlotti en el I Encuentro de la Industria Audiovisual del IESE. “La TV es la mejor manera de crear emociones compartidas”.
  • Obviamente, el concepto de red social es de una red personal, que pivota en torno a los gustos y preferencias de cada persona, y a lo que comparte con otras personas. El modelo de distribución broadcast es el contrario. Pero a la gente le gusta ver contenido audiovisual. Cuando el contenido es en directo, el modelo más razonable es el modelo broadcast, de hecho. Cuando hablamos de enlatados, parece que no.
  • De hecho, parece normal que el contenido audiovisual va a ser parte de los usos de la red social. En este sentido, el post que enlazo tiene todo su sentido. De hecho, parece normal pensar que el contenido audiovisual será en gran medida lo que la gente quiera compartir.
  • Y al mismo tiempo pienso, ¿y la industria de la TV no podría ayudar aquí? ¿Debería? ¿No sería una manera de promocionar el contenido, haciendo que la gente pueda compartir lo que le gusta? ¿Y cómo enlaza esto con el auténtico pavor que le tienen algunos a que su contenido ande circulando por ahí?

    Creo que tiene que haber alguna manera de darle la vuelta. Si fuéramos capaces desde la industria de ayudar al usuario a hacer uso relevante y razonable del contenido profesional desde su entorno favorito de red social… ganaríamos todos.

Nosotros le estamos dando la vuelta, ¿alguna idea?