Los que me han visto hacer una presentación saben que prácticamente siempre pongo muy al principio una foto aérea de nuestro datacenter de Dublín. Cuando llegué a este trabajo me impactó mucho la manera vaporosa, abstracta, casí mística que tiene mucha gente de hablar de “la nube”, y mi espanto al darme cuenta de que no es más que un método calculado de confundir a los clientes y llevar el discurso a sus productos de toda la vida (hosting, virtualización, servicios gestionados… los más descarados incluso puro hardware).

El cloud es muy sencillo: por primera vez la industria dispone de tecnologías que hacen que operar infraestructuras descomunales y globales sea mucho más eficiente (y por tanto mucho más barato) que operar entornos más pequeños. Partiendo de la virtualización, son necesarias tecnologías de gestión automática y de pago por uso (lo que requiere medición del uso). Esas tecnologías llevan muchísimos años entre nosotros, y han alcanzado ahora los grados de maduración requeridos.

Es decir, podremos conseguir mayor eficiencia SI Y SOLO SI usamos toda esa tecnología, que combina una parte de software y una de infraestructuras

La parte de software en Microsoft pivota completamente alrededor de sus productos de gestión, y en particular del recientemente lanzado System Center 2012. La tecnología de gestión automatizada con la que operamos nuestros centros de datos y nuestra infraestructura está ahí recogida, incluyendo una amplísima relación de proveedores de hardware y software con los que estamos trabajando para convivir, e incluyendo la funcionalidad necesaria para sacarle el mayor partido al concepto de cloud computing sumando las infraestructuras que estén en marcha de antes o que se quieran poner nuevas en nuestros clientes con nuestras ofertas públicas (Windows Azure, Office 365, etc).

Estas ofertas de servicios al público son las que utilizan la infraestructura global, masiva, que Microsoft ha construido para poder ofrecer servicios con el mayor nivel de eficiencia y elasticidad, y por tanto con el menor nivel de coste.

Una idea del volumen de esta infraestructura se puede extraer de algunos datos publicados recientemente en un blog: Microsoft compra al año 1.120 millones de kWh de energía verde al año, que equivalen a sacar de la carretera 150.000 coches. Esto nos coloca en el tercer lugar en la lista de los mayores compradores de energía verde que edita cada año la Agencia Americana de Protección Ambiental (US EPA). (Nota: Intel está en el primer puesto, Google en el 48º, otros como Amazon o Apple no están

Si quieren hacerse una idea de la tecnología que tenemos en marcha, no dejen de ver esta presentación. Es impresionante cómo estamos cambiando todos el conocimiento estándar de la industria, realizando cambios, por ejemplo, como adjuntar la generación de electricidad al propio centro de datos, maximizando la eficiencia del conjunto.

En fin, no se piedan el vídeo definitivo con el paseo por los diferentes centros de datos y la descripción de la evolución que han ido sufriendo. Es impresionante.