Es una realidad que lo evolutivo y cambiante de la tecnología rebasa por mucho la capacidad de asimilación de las personas, y por ende de las organizaciones.

 

A través de diversos mecanismos de comunicación, difusión y habilitación intentamos establecer una masa crítica receptiva y expectante para las  nuevas tecnologías. Entre estas alternativas tenemos los programas de adopción temprana de tecnología (Early Adopters), el cual permite llegar a los interesados los productos desde una etapa muy incipiente de su desarrollo. Esta prontitud en la experimentación proporciona  a los evaluadores una ventaja competitiva relevante,  y les ofrece una ventana de oportunidad  comercial y de posicionamiento que es de gran valor. Por el otro lado, el proveedor de software se beneficia al obtener una retroalimentación muy valiosa por parte de los usuarios pero en un ambiente controlado.

 

A pesar de que el objetivo de posicionamiento comercial de cualquier producto de software, se focaliza regularmente en las empresas y en el sector público, los programas de adopción tecnológica son básicamente devorados por socios tecnológicos. Y en muy pocas ocasiones, las empresas participan en este tipo de programas. Lo que realmente se observa es que entre más grande y compleja es una organización, más lenta es su capacidad de adopción y proceso de  evolución tecnológica. Caso contrario, ocurre en las empresas pequeñas, de mayor agilidad, donde muchas veces la necesidad de posicionamiento los obliga a incrementar su nivel de riesgo basado en la innovación y en consecuencia en la utilización masiva de tecnología, independientemente de su grado de madurez. Lo cual evidentemente nos lleva a replantear y focalizar nuestros objetivos y esfuerzos de difusión tecnológica, con la finalidad de evitar que el proceso se quiebre o se empiece a quebrar entre lo inmediatamente anterior, lo actual, lo vigente y lo futuro.

 

Esta situación se hace evidente por el hecho de venir de prácticamente una década de escasa movilidad tecnológica, a una  nueva que es extremadamente ágil, volátil y en franca evolución y transformación. En muy poco tiempo hemos pasado del dominio del Win32 API, a la diversificación con un nuevo Win64 API, sin mencionar los cambios radicales introducidos por Plataforma  .NET, y sin haber tenido la oportunidad de asimilarse en profundidad, hoy nos vemos pavimentando los caminos hacia  Whidbey, a sabiendas que el destino final es un poco más allá y todavía más distante, y que el puerto destino es ORCAS. Sinceramente, muy complejo de asimilar..

 

Lo nuevo y reciente naturalmente seduce, pero los beneficios comerciales y de posicionamiento no son necesariamente efectivos, especialmente cuando se trata de valorar este esfuerzo del día a día en métricas respaldadas con números fríos, entiéndase cuota, market-share, market-value, etc..  Aunque este es un tema, indiscutiblemente  muy trillado y debatido en el pasado, vale la pena volverlo a traer de nuevo a la mesa, especialmente cuando en la mira tenemos un segmento todavía más complejo que atender, más demandante en apoyos y con una menor disponibilidad de asimilación tecnológica y adaptabilidad al cambio, como son los Profesionales de Plataforma (IT Pros).

 

Por eso urge realizar transformaciones de forma inmediata, con la finalidad que podamos continuar con un pie que cruza el pasado reciente y se posiciona en el presente, pero a la vez permite visualizar y prepararse para el futuro. El mensaje deberá ser balanceado y alineado con la realidad tecnológica actual. Sólo quiero que se imaginen la expresión desconcertada de un profesional de plataforma al ser abordado con un entusiasmo sin igual por  nuestros especialistas con temas de Longhorn, Avalon, WinFS e Indigo, pero desatendiendo e ignorando su problemática diaria  fundamentada en la necesidad de escalar su DataCenter, aumentar los niveles de servicio de su Intranet, optimizar los mecanismos de actualización de aplicaciones, incrementar el nivel de seguridad informática de la organización, etc.

 

Definitivamente, que para focalizar eficientemente los esfuerzos futuros será necesario entender de mejor forma el nuevo presente, y actualizar los modelos operativos que la agilidad tecnológica está volviendo anacrónico de una forma vertiginosa y sigilosa.