En mi trabajo suelo encontrar una dificultad, que imagino debe ser una constante para muchos. Estar “en el medio” de un tema, demorando el trabajo de otros; o dicho de otra forma, ser el responsable de completar una tarea que se encuentra en el camino crítico de un proyecto que involucra un grupo de trabajo.

Me resulta particularmente difícil solucionar este tema, ya que suelo estar involucrado en muchos proyectos al mismo tiempo. Algunos de ellos los lidero, pero muchos otros son liderados por otras personas (a veces dentro de mi organización, y otras veces no).

Uno podría aplicar diferentes estrategias para cumplir con todo el mundo, y permitir que cada proyecto pueda avanzar.

La más intuitiva (y menos saludable) suele ser trabajar más horas. El contar con una notebook, y un celular que permite enviar correos, nos lleva además a que uno pueda llevar el trabajo a su casa, con lo cual trabajar más horas suele ser algo común. Dependiendo del proyecto, esta puede ser una salida viable, sin embargo en mi opinión es muy importante ser muy conciente que uno está haciendo un extra-mile al aplicar esta estrategia, y que no es algo que deberíamos hacer todo el tiempo.

Otra solución es delegar la tarea a otra persona. Para muchas personas delegar es algo muy difícil de hacer. Muchas veces tendemos a creer el erróneo concepto de que somos las personas más aptas para hacer cada tarea que encontramos en nuestro trabajo, y que si “pasamos temas” a otras personas, obtendremos un resultado de menor calidad. En mi opinión este concepto es erróneo desde varias ópticas: No siempre somos las personas más aptas para hacer cada parte de nuestro trabajo, y aún si lo fuéramos, si buscamos hacer cada una de nuestras tareas sólos, es muy probable que terminemos demorando su ejecución, con lo cual el resultado tampoco será optimo de todas formas.

¿Cómo se logra entonces el equilibro óptimo? Hay algo que consistentemente veo funcionar: Contar con un equipo excelente, y lograr confiar en él. Delegar una tarea no tiene por qué implicar pasar una carga a otro. Frecuentemente delegar es en realidad una oportunidad para que otra persona pueda demostrar otras capacidades en su trabajo. Delegar, también implica acompañar, y estar disponible para ayudar a la persona que toma esta responsabilidad. Delegar tampoco tiene que ver con ser jefe de alguien… muchas veces me encuentro delegando temas a compañeros, socios o incluso clientes.

Durante algunos años participé como docente auxiliar de una materia en la facultad, donde compartíamos herramientas para administrar proyectos de software. La primer herramienta que veíamos era “Equipo de Trabajo”, donde se discutían de formas de establecer un equipo para llevar adelante un proyecto. Con los años fui conociendo más variantes de equipos, y siempre he visto la misma constante: La confianza entre los integrantes del equipo, suele ser un factor clave de éxito de un proyecto.

Suelo leer mucho sobre liderazgo y cómo ser más eficiente y saludable en el trabajo. Uno de mis autores de referencia es John C. Maxwell, a quien conocí gracias a mi amigo y tutor Tim Osborn. No suelo compartir ideas al respecto en mi blog, pero espero el comentario le resulte de interés a otros.

Miguel.