He tenido que hacer unos pequeños ajustes en el blog. Mi nombre de usuario incluía la dirección completa de mi email y todos los robots del mundo se han tirado a mi cuello. La parte buena es que si alguien quiere invertir con el jefe de estado de Gambia, cobrar mi premio de 150.000 dólares en un casino o agrandar alguna parte de su cuerpo puedo pasarle los contactos apropiados…

En fin, ya tengo cambiado mi nombre de usuario pero he tenido que borrar los mensajes antiguos con lo que se han perdido los comentarios, como diría el personal de tierra del Prat “perdón por las molestias que haya podido ocasionar”.