Definitivamente esta es otra era. Sobre todo para Microsoft. Pueden ser varios los motivos y sabemos que por algún tiempo parecía que el titán reposaba sobre el palacio que construyó en las últimas dos décadas, mientras nuevos titanes se hacían y construían sus propios palacios que a decir verdad, por grandes que sean, solo llegan a ser como una habitación del primero. Y tal vez esto mismo le dificultó en su momento moverse tan rápido como sus competidores.

clip_image002

Uno se pone a ver y si se hiciera una matriz de empresas y sus competidores, la que más tendría intersecciones sería efectivamente Microsoft y esto no es más que el fiel reflejo de la injerencia que se tiene en la industria. Y analistas como Gartner, muestran que ya a la hora del retorno de la inversión se ven los resultados de esta grandeza:

Así que en realidad el tamaño aquí no tiene comparación.

Esto no quiere decir sin embargo que el titán no pueda despertar de los laureles y ponerse en forma para aprender a ser ágil! Sobretodo viendo que hay tanto en disputa. Tanto que se está perdiendo. Tanto que se puede ganar.

A estos hechos que hoy día acaecen puedo tildarlos como afortunados dado que nos han obligado a espabilarnos y en realidad hacer evidente el material del que estamos hechos en Microsoft.

Tanto así, que no ha terminado de pasar el Build (la conferencia más importantes para desarrolladores de Microsoft) que definitivamente me dejó abrumado con toda la cantidad de cosas anunciadas (y eso que ya en secreto conocía algunos de los anuncios), cuando ya apenas pasado un mes llega el TechEd con otra ola de novedades que amenaza con freírnos el cerebro a quienes trabajamos sobre esta brillante plataforma.

Producir tantos updates y novedades en tan poco tiempo realmente requiere unas calidades que no se logran de la noche a la mañana. Son calidades que abundan en Microsoft, pero que no habían podido desplegar todo su potencial hasta que en esta coyuntura se han mostrado aún desde los mismos grandes líderes internos como el mismísimo Nadella o el genial Guthrie.

Cuando me imagino a los grupos de desarrollo de producto allá en Redmond no puedo evitar preguntarme como están haciendo para ir tan increíblemente rápido… y me maravilla pensar entonces qué cosas tendremos de aquí a un año… qué estaré evangelizando y usando en los productos que genero. Es sencillamente fantástico y me encanta ver un futuro tan promisorio.

Sin embargo tratar de digerir todo este contenido puede llegar a ser como haber pedido unas onces y a cambio recibir entrada, plato fuerte, postre y café… pero para 8 personas y consumirlo y digerirlo antes de que llegue la cena.

En la mayoría de casos lo que recomendaría es que de acuerdo a tu especialidad te “comas” solo lo que te va a alimentar. Bien sea que vas por web, por apps, por dbs, o por backend. Para todos tenemos en nuestro menú.

En otros casos como el mío, tenemos que estar al tanto de todas las posibles opciones que hay para poder imaginar cómo será nuestro siguiente producto de software y accionar los recursos requeridos para que hagan una implementación impecable.

De cualquier manera, es útil encontrar en algún lado el abrebocas que nos deje saber de qué trata el plato fuerte que escojamos consumir… o tal vez queramos solo tener un almuerzo de entradas, porque solo con eso basta para satisfacer nuestra hambre conceptual. Precisamente en el desenlace de este post: El titán ágil (Los Resultados) que publicaré el día lunes, encontraremos ya este contenido meramente técnico que nos dejará al día con todas las cosas nuevas en las tecnologías de cloud y desarrollo de Microsoft desde un punto de vista global.

Por último quiero reafirmar algo que ya muchos están notando pero sé que otro tanto aún no conoce, para que ustedes cuando puedan se lo cuenten: y es que ese titán que veían por allá aislado y muy pausado en su andar, hoy es otro que socializa más con todos los chicos de la cuadra y que además parece que ha aprendido parkour, porque ahora va a una velocidad vertiginosa librando todos los obstáculos que se atraviesan en su camino. Estoy seguro que más de ustedes querrán acompañarme a montarme en hombros de este titán que nos ayudará a convertir en realidad nuestros sueños tecnológicos de unas formas que difícilmente imaginábamos antes.